Archivo para octubre 17th, 2007
Por Carolina Ararat
Cuando hablamos en construcción de escoger materiales de buena calidad, nos referimos a la durabilidad de los mismos y por consiguiente de la vivienda que se construirá. Es por ello que al momento de escoger los materiales necesarios para la construcción, debemos considerar no solo el factor costo de los materiales a utilizar, sino también la existencia de algunos agentes externos que pueden afectar esta durabilidad.
Según Barnices Valentones, S.A. autor de un artículo que se titula “agentes que atentan contra la conservación de fachadas” nos explica los diferentes factores que pueden deteriorar considerablemente las fachadas en una construcción.
Entre los agentes más importantes que atentan contra la conservación de fachadas podemos nombrar: La acción del agua, la humedad ambiental, la alcalinidad del sustrato, la acción del sol, la carbonatación y la lluvia ácida.
A continuación citaremos algunas partes de este estudio, que explican los diferentes agentes y las medidas a tomar para disminuir o eliminar su efecto devastador sobre las fachadas:
1) La acción del agua: “El agua de lluvia incide directamente sobre las fachadas”, “Si el revestimiento no es impermeable lo moja y penetra, permaneciendo bloqueada en su interior”. Según este estudio de Barnices Valentones, “el agua libre contenida en diversas capas del subsuelo asciende desde la cimentación por capilaridad, entre los poros del material de construcción, y se comporta como una esponja, hasta llegar a la fachada exterior. Es por ello, que una vez al interior, el agua, puede causar varios problemas entre los cuales podemos nombrar: a) Fragmentaciones estructurales, b) la disolución de sales contenidas en los materiales de construcción provocando una eventual eflorescencia *Eflorescencia: Es un aumento de volumen de las sales presentes en el sustrato, cloruros y nitratos, por la hidratación con el agua, c) la creación de moho, d) la aparición de machas de humedad causando a su vez el levantamiento eventual de la pintura y el descubrimiento de los muros.
2) La humedad ambiental: “La humedad existente en al aire se deposita en las fachadas si la temperatura de estas es inferior a la temperatura del aire (condensación). La pintura ordinaria absorbe esta humedad que se transforma en agua retenida, provocando el reblandecimiento, hinchazón y rompimiento de los revestimientos, siendo a su vez una caldo de cultivo para la creación del moho”
3) La alcalinidad del sustrato: “El cemento fresco, el hormigón y morteros con cemento son altamente alcalinos. La pinturas con ligantes sensibles a la alcalinidad se degradan fácilmente cuando se aplican sobre soportes con cemento fresco, dando lugar a ampollamientos y decoloración en la pintura”
4) Acción del sol: La acción continuada del sol sobre las fachadas, puede originar que el ligante se degrade y la pintura quede suelta, formando caleo o enyesamiento y que en ocasiones sea alimento para el moho. El calor puede reblandecer determinados revestimientos, hacer que se capte la suciedad y con ello alimentar los mohos.
5) La carbonatación: Es un fenómeno que consiste en el aumento del volumen del acero del refuerzo al oxidarse, por lo tanto, lo que sucede es que el hierro del refuerzo del hormigón se oxida pasando de hierro metálico a oxido de hierro y puede atacar las fachadas de hormigón o de mampostería armada. En general, provoca la destrucción de la pieza o elemento de hormigón armada, por reventamiento o agrietamiento del mismo.
6) La lluvia ácida: Es la combinación de la humedad del aire con el anhídrido sulfuroso y al anhídrido sulfúrico, derivados de la combustión de los derivados del petróleo y el carbón, transformándose en acido sulfúrico y provocando la acidificación del agua de lluvia. Este ácido penetra en el cemento si no esta convenientemente protegido y lo hace más poroso, llevándolo a una degradación rápida.
Tomando en cuenta todos estos agentes, el artículo llega a la conclusión que lo mas recomendable es la utilización de un revestimiento que sea impermeable al agua exterior, y que al mismo tiempo sea permeable (transpirable) al vapor de agua y así permitir la salida de la humedad contenida en el sustrato. De esta manera, con un revestimiento suficientemente transpirable, resistente a la acción de los rayos UV de la luz, resistente a la acción química de las sales, al ataque de CO2 del aire, a las lluvias ácidas, y a la alcalinidad del sustrato, se evitaran en consecuencia los efectos devastadores de los mismos.
Este autor recomienda las resinas acrílicas en un 100% ya que son las que ofrecen los mejores resultados a largo plazo.
Algunas expresiones vienen como anillo al dedo, “lo barato sale caro” refiriéndonos al hecho de que no podemos olvidar que la calidad de los materiales que escojamos para nuestra construcción, se traducirá en menor cantidad de reparaciones y menor costo de la obra a largo plazo.
Lea el resto de esta información (7 Comentarios »)
